Rusia volvió a atacar este viernes el puente Pivdeni de Kiev, uno de los principales cruces sobre el río Dniéper, informó el alcalde Vitali Klichkó. El impacto obligó a cerrar el tránsito vehicular y afectó también una línea del metro que conecta las dos márgenes de la capital ucraniana.
El puente ya había sido blanco de ataques el jueves, lo que llevó a las autoridades a suspender temporalmente su uso junto con otros dos cruces del Dniéper, generando fuertes aglomeraciones de tráfico en la ciudad.
Antes del último ataque, Klichkó se reunió con representantes del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y del Servicio de Emergencias para analizar soluciones ante los ataques rusos contra puentes e infraestructura crítica. El alcalde advirtió sobre la gravedad de la situación y anunció que presentará propuestas al gobierno central para garantizar la conectividad de la capital.
En paralelo, al menos dos personas murieron y más de 30 resultaron heridas en la ciudad de Járkov tras el lanzamiento de tres bombas aéreas por parte de las fuerzas rusas, informó el jefe de la Administración Militar regional, Oleg Siniégubov. Los explosivos impactaron en dos distritos, causando daños en edificios residenciales, oficinas, automóviles y una institución educativa.
Las bombas aéreas, lanzadas desde aviones a gran distancia, son utilizadas por Rusia para destruir posiciones fortificadas y atacar ciudades cercanas al frente. El gobernador de la región también reportó dos muertos en el municipio de Zólochiv, donde drones rusos atacaron un automóvil y un tractor en movimiento.
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