El uso de teléfonos celulares quedará restringido en todas las primarias y secundarias del país a partir del 3 de noviembre de 2026, tanto durante las clases como en los recreos. La presidenta Claudia Sheinbaum informó de la disposición acompañada por autoridades educativas de las 32 entidades federativas.
El acuerdo, que será publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), contempla un periodo previo de asambleas informativas con docentes, madres y padres de familia. Los estudiantes podrán portar sus dispositivos en las mochilas, pero solo podrán utilizarlos en casos de emergencia, situaciones particulares o actividades pedagógicas autorizadas.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, explicó que la decisión se tomó tras foros con especialistas, universidades y docentes, donde se analizaron los efectos del diseño adictivo de los algoritmos y la exposición prolongada a pantallas en el aprendizaje, las emociones y la salud mental. “La irrupción de los celulares en las aulas ha tenido un impacto que no necesariamente es favorable”, señaló.
La disposición aplicará de manera directa en primarias y secundarias. En educación media superior, cada plantel definirá reglas específicas para actividades académicas, mientras que las universidades establecerán sus propias políticas para fomentar una ciudadanía digital responsable.
Sheinbaum subrayó que la medida no debe interpretarse como una prohibición absoluta, sino como una orientación pedagógica para recuperar métodos de enseñanza que favorezcan la creatividad y el desarrollo cognitivo. “Eso no quiere decir que la inteligencia artificial o las pantallas no sean útiles, pero en el salón de clase no”, puntualizó.
Delgado añadió que el objetivo fue diferenciar entre impedir que los alumnos lleven teléfonos y restringir su uso durante la jornada escolar. La presidenta recordó que 16 estados ya contaban con disposiciones similares, lo que permitió avanzar hacia una regulación nacional.








0 Comments