La presidenta de la Corte Penal Internacional (CPI), Tomoko Akane, aseguró que el tribunal que encabeza “no es una institución enemiga de ningún país o régimen”, al tiempo de defender su independencia frente a las sanciones emitidas por Estados Unidos contra varios jueces y fiscales, incluida la propia magistrada.
“Quiero dejar en claro que no actuamos en oposición a ningún gobierno”, afirmó Akane en rueda de prensa telemática ofrecida a medios japoneses tras ser sancionada la semana pasada por Washington.
También detalló que la respuesta de la CPI a las medidas estadounidenses no debe interpretarse como un enfrentamiento “específico” con la administración de Donald Trump, sino como una defensa de “la independencia” del tribunal ante cualquier intento de presión exterior.
Es importante señalar que, además de las sanciones de Trump Moscú también emitió una orden de detención contra Akane y un tribunal ruso la condenó en rebeldía el pasado mes de diciembre. Esto, por haber formado parte de la sala que emitió en 2023 una orden de arresto contra el presidente Vladimir Putin, por la presunta deportación ilegal de menores ucranianos a territorio ruso.
Finalmente, la presidenta rechazó además las acusaciones de EE. UU. contra la CPI y calificó de “absolutamente falso” que sea una organización “política y corrupta que utiliza el derecho internacional para arrebatar soberanía” a otros países, como señaló el gobierno de Trump.
Al respecto, señaló que la Corte y su personal investigan, procesan y juzgan de manera “neutral e imparcial” a altos cargos sospechosos de los crímenes internacionales más graves solo cuando se cumplen las condiciones establecidas por el Estatuto de Roma, su tratado funcional.
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