Una nueva tragedia sacudió a Tailandia este viernes cuando un estudiante de 14 años asesinó a sus abuelos en su domicilio y posteriormente se trasladó a su escuela de educación secundaria, donde mató a cinco trabajadoras del plantel antes de quitarse la vida. El ataque armado dejó además más de 30 personas heridas, de las cuales al menos nueve permanecen en estado de gravedad dentro de centros hospitalarios de la región.
El suceso dio inicio a 20 kilómetros del centro educativo Debsirin, ubicado en la provincia de Nonthaburi, al norte de Bangkok. El agresor utilizó una pistola registrada legalmente a nombre de su abuelo para perpetrar el ataque inicial y posteriormente dirigirse al instituto que alberga a cerca de 3,000 estudiantes, donde acabó con la vida de dos profesoras, una orientadora, una encargada de asuntos estudiantiles y una secretaria.
El primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, se presentó en el lugar de los hechos y confirmó que el menor había planificado con claridad la agresión, describiéndolo como un alumno que se encontraba sometido a una fuerte presión escolar. Testimonios de compañeros del colegio señalaron que el adolescente sufría de acoso escolar constante por parte de otros estudiantes y mostraba una marcada obsesión por las armas de fuego y las agencias de inteligencia.
“Era un chico trastornado. Mi grupo de amigos decía que le interesaban el FBI y las armas, y que muchos lo acosaban. Cuando vi que me apuntaba con el arma parecía muy profesional”, relató Purin Khumchoo, un estudiante de 17 años que logró escapar del tiroteo. Durante el pánico generado dentro del inmueble, al menos 15 alumnos sufrieron lesiones al saltar o tropezar mientras intentaban huir del edificio.
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