El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció nuevas sanciones contra funcionarios del gobierno de Cuba, miembros de las fuerzas de seguridad y empresas que respaldan sus actividades.
Así lo dio a conocer este jueves en un comunicado en el que afirmó que la administración de Donald Trump busca “proteger nuestra seguridad nacional mediante la imposición de sanciones a entidades e individuos que facilitan las relaciones militares de La Habana”.
En total, se impusieron medidas contra cinco entidades y ocho funcionarios cubanos vinculados a la importación de armamento y a la cooperación militar del régimen con Rusia y China.
Entre los sancionados está la Empresa Cubana Importadora y Exportadora de Productos Técnicos (TECNOIMPORT), subsidiaria del Grupo de Administración Empresarial (GAESA) —el conglomerado militar que controla la mayor parte de la economía cubana—, que opera en la importación de equipamiento técnico, incluido material militar de origen chino y ruso.
También, la Unión de Industria Militar, responsable de la producción y reparación de armamento para las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), así como el jefe del Estado Mayor de las FAR, Roberto Legra Sotolongo.
De igual forma, fueron incluidos Mónica Milián Gómez, agregada militar cubana en Rusia; y Waldo Pérez Cortés, agregado militar cubano en China.
Con ello, EE. UU. buscaría cortar los canales de abastecimiento de equipo bélico proveniente de Moscú y Pekín.
Por otra parte, este 6 de agosto The New York Times reveló que la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) creó un grupo secreto de trabajo en Cuba con la intención de presionar al gobierno de la isla para que realice cambios económicos, políticos y de liderazgo exigidos por Trump.
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