⛅ --°C --

Más allá de la profunda deuda que, como sociedad, seguimos teniendo con las mujeres y lo mucho que nos falta por avanzar para poder mirarlas a los ojos cuando se hable de oportunidades de crecimiento y desarrollo más equitativas o en lo relativo a la construcción de un estado o un país lo suficientemente seguro para ellas, como para que puedan dedicarse al proyecto de vida que quieran sin temor de ser discriminadas, violentadas o, incluso, asesinadas.  En ese sentido, y dado el espacio de esta columna, les comparto:

 

Lo que me gusta:

Me gusta que el 8 de marzo se ha convertido en una convocatoria intergeneracional a expresarse, donde lo mismo se ven feministas de viejo cuño que jovencitas alzando la voz en favor no de su bienestar individual sino del de poco más de 67 millones de mujeres que hay en México.

Me gusta porque descuadra el discurso de “fifis contra pueblo bueno” con el que el régimen trata de simplificar, de una manera burdamente maniquea, la enorme diversidad de realidades, tanto para mujeres como para hombres, que componen al país.  El 8 de marzo pone en manifiesto los problemas de la realidad común que comparten las mujeres, más allá de su entorno, ideología, preferencias o situación socioeconómica.

Me gusta por la paridad política que se ha logrado en México; y

Me gusta porque nos obliga a los hombres a guardar silencio, observar y cuestionarnos temas que, de otra manera, no haríamos.

 

Lo que me preocupa:

Lo poco que se ha avanzado en un aspecto fundamental, como es el empoderamiento económico de las mujeres, pues sin importar su nivel socioeconómico, el entorno en el que haya crecido, su formación académica, proyecto de vida, preferencias o ideologías, si una mujer depende de alguien más para tener techo, alimentos, medicinas, educación o cualquier otro satisfactor necesario para su vida, esa mujer estará sometida a quien sea que se los provea (persona, congregación de personas, gobierno o instituciones políticas, por citar algunos ejemplos). Asimismo:

  • Pese a que hay más mujeres que hombres en México, la PEA registra 36.1 millones de hombres apenas hay 25.1 millones de mujeres;
  • Por cada $100.00 MXP que gana un hombre, una mujer gana en promedio apenas $86.00 MXP;
  • El 73% del trabajo no remunerado del país lo realizan mujeres, lo que limita su participación económica; y
  • Puebla es el 6to estado peor calificado por el IMCO por sus condiciones para el acceso, permanencia y desarrollo de las mujeres en su mercado laboral.

 

Lo que me no me gustó:

  • Lo simbólicamente contrario al espíritu del 8 de marzo que resultó la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum al pasar el 8 de marzo rodeada del Ejercito;
  • La falta de un “mea culpa” por parte de las feministas oficialistas, después de del apoyo votando en contra del desafuero y coreando “no estás sólo” a Cuauhtémoc Blanco;
  • Que los avances logrados en el sector público no encuentren eco en el sector privado donde:
  • De acuerdo con el IMCO, para 2025, en promedio, las mujeres ocupan 14% de las sillas en los consejos de las empresas en México, apenas un punto porcentual (pp) más que en 2023 y 2024;
  • Del mismo modo, y nuevamente de acuerdo con el IMCO, en 2025 las mujeres ocupan apenas 3% de las direcciones generales, 15% de las direcciones financieras y 26% de las direcciones jurídicas en México; y
  • Lo ausente que sigue estando en la agenda la discusión sobre las nuevas masculinidades.

 

0 Comments

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más notas de Vox